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Eva Muñoz

~ Periodista y escritora

Eva Muñoz

Publicaciones de la categoría: Cultura

Artículos sobre cultura escritos por Eva Muñoz

Paterson

11 domingo Dic 2016

Posted by Eva Muñoz in Cine, Cultura, Una habitación propia

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Paterson; Jim Jarmusch

Hay algo en Paterson, el protagonista de la película de Jarmusch -un conductor de autobuses, exmarine y poeta-, de labrador, de hombre de campo: esa perpetua rutina a través de la que avanza su vida y la película que aquí carece de cualquier connotación negativa, al contrario, parecería que es la que le permite observar la vida y sus ritmos. Jarmusch ha construido un precioso “cuento de Navidad”, una película tan espiritual (que no religiosa) como cotidiana. Y pienso que nuestras vidas, no por elección cada vez más caóticas, nos alejan de la posibilidad de sentir ese discurrir del tiempo y sus mutaciones, haciéndonos sentir simplemente viejos y vacíos. En fin, queridos, es domingo por la tarde…

Por una filosofía literaria

23 miércoles Nov 2016

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Libros

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La prosa de la vida; Fragmentos filosóficos; Joan-Carles Mèlich; Fragmenta Editorial; filosofía literaria; Doctor Arrieta; Goya

La prosa:

esta palabra no significa solo

un lenguaje no versificado;

significa también el carácter concreto,

cotidiano, corporal, de la vida.

MILAN KUNDERA

 

A modo de clave musical, las palabras de Milan Kundera que abren La prosa de la vida, segundo volumen de los Fragmentos filosóficos de Joan-Carles Mèlich, sitúan al lector en el preciso lugar desde el que él elabora su “filosofía antropológica de la finitud”, que es también una filosofía literaria o prosaica. Sostiene este escritor y filósofo, lector apasionado, que la tradición filosófica occidental, de Parménides a Hegel y el positivismo, ha sido mayoritariamente metafísica: una filosofía esencialista, convencida no solo de la existencia de conceptos absolutos o universales, del bien al deber, sino de nuestra posibilidad de conocerlos.

Joan-Carles Mèlich en blog Eva Muñoz

Frente a la metafísica (germen del pensamiento totalitario), Mèlich defiende una filosofía literaria, pues es precisamente ésta la que comprendería el carácter finito, corporal y concreto, contingente de nuestra existencia. Una filosofía que reivindica una tradición que va de Heráclito y Sófocles hasta Nietzsche y Dostoievski, pasando por Cervantes y Shakespeare, y continúa con Kafka, Thomas Mann, Virginia Woolf o Marcel Proust. Y es que es en la obra de estos autores (y en las obras de arte en general), donde con frecuencia encontramos más verdad acerca de la naturaleza finita de nuestra existencia, de la muerte y del paso del tiempo o de la justicia. Y más consuelo. Entre el poema y la meditación, Mèlich prosigue en este segundo volumen de sus Fragmentos una conversación con los libros y con los lectores, con los vivos y con los muertos, acerca de algunos de los asuntos que ocupan el centro del debate filosófico. Una reflexión a partir de la literatura y contra la metafísica, acerca de qué significa, en qué se traduce, el carácter finito de nuestra condición y, en concreto, qué ética dibuja; que se detiene en cuestiones como la memoria, la tecnología o la educación, la compasión y el daño, y que llega hasta el presente: “[…] No hay arte, sino técnica. No hay vida ni existencia, solo identidad y ser, un exceso de ser”.

Tras esa instantánea, que parece describir un paisaje arrasado por la luz de los flashes, el libro se cierra con una meditación sobre una pintura de Goya que ofrece el consuelo y la narración de un acto ético, y es uno de los fragmentos literarios (y filosóficos) más bellos y conmovedores que esta periodista ha leído últimamente.

(Publicado el 19 de noviembre en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia.)

doctor-arrieta en blog Eva Muñoz

 

Michael Feinstein canta Sinatra

19 sábado Nov 2016

Posted by Eva Muñoz in Cultura, La entrevista, Música

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Michael Feinstein; Orquestra Simfònica del Vallès; Frank Sinatra; Great American Songbook; Leonard Bernstein; Aaron Copland; Simfònics al Palau; Palau de la Música; Voll-Damm Festival Internaciona

Michael Feinstein en blog Eva Muñoz

Strangers in the Night, My Way i altres de les cançons que va popularitzar Frank Sinatra sonaran aquesta nit al Palau de la Música en la veu del gran crooner contemporani Michael Feinstein, que cantarà acompanyat per la Simfònica del Vallès dins d’un programa que també inclou obres de Bernstein i Copland. A proppòsit d’aquest concert vaig parlar fa pocs dies amb Joan Anton Cararach, director artístic del Festival Internacional de Jazz de Barcelona, dins de la programació del qual s’inscriu el concert.

Podeu accedir a l’entrevista i el programa complet del concert aquí.

 

 

Otra mujer

16 miércoles Nov 2016

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Una habitación propia

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Otra mujer en blog Eva Muñoz

SUCEDIÓ un día de junio hace algo más de una década. Leía el periódico en un bar y, de pronto, reconocí a la mujer de espaldas en la fotografía: era yo, pero yo no era la protagonista de la noticia. Sencillamente estaba allí y la fotógrafa decidió que ocupara el centro del encuadre. Recorté la foto y la tengo junto a mi escritorio. Aún hoy, cuando me veo, creo ser otra.

Heridas de melancolía y de belleza

30 domingo Oct 2016

Posted by Eva Muñoz in Acerca del cuerpo, Cine, Cultura, poesía, Una habitación propia

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A quiet passion; Terence Davies; Historia de una pasión; Emily Dickinson

a_quiet_passion en blog Eva Muñoz

El agua se aprende por la sed;

la tierra, por los océanos atravesados;

el éxtasis, por la agonía.

La paz se revela por las batallas;

el amor, por el recuerdo de los que se fueron;

los pájaros, por la nieve.

Emily Dickinson

La belleza de A Quiet Passion (Historia de una pasión) hiere. Heridas de imposibilidad de absoluto y de melancolía. Así están las mujeres de A Quiet Passion. Así están Emily Dickinson y su madre: una presencia, la de esta última, que en su casi mudez, casi habitante del mundo de las sombras o de los muertos, me parece determinante. Y hay un momento en que habla que es para mí crucial: cuando evoca la maravillosa voz de aquel muchacho que murió a los diecinueve años y cantaba en la iglesia. Se diría que aquella mujer quedó anclada en aquel instante. Su emoción, su hálito vital, ella entera, quedó allí, y lo que sigue entre los vivos es apenas una cáscara… Desconozco absolutamente la intención de Terence Davies. No soy más que una lectora reciente y aún poco conocedora de Dickinson. Pero para mí ahí reside la clave de la película, ese es el momento que me permitió entender el drama de esas mujeres, de Emily, de su madre: la imposibilidad de absoluto, sea este Dios o el Amor. Su ausencia en esta vida. O, tal vez, su evanescencia, su estado de perpetua promesa, su pertenencia a un tiempo que nunca es presente… y la consiguiente melancolía que en ellas, en ella, Emily, un ser extremo, deviene insoportable. Más aún cuando se ha confinado a todas esas mujeres fuera del cuerpo (a toda la sociedad, en verdad, pero siempre es en ellas en quienes recae la responsabilidad de velar por el mantenimiento de la cosas: el hogar, las normas, la cultura…), pues aunque los misterios del amor (o los de Dios) son del alma, un cuerpo es el libro en que se leen.

Ellas dos, madre e hija, son el otro rostro del imperio de la ley del padre: ese mundo victoriano, ascético, aplastado por el absoluto de Dios, de la ley, del rigor, que pretende contener las pasiones y el cuerpo, donde residen, para contener un mundo que se desborda… para que toda la energía sea trabajo y loa a Dios y a la Ley en su perpetua reproducción. Emily es plenamente consciente de las grietas, de las más hondas, por las que se cuela la intensa llama que alumbra su poesía, pero es difícil sostener tanta melancolía…

Acostumbrados a un dibujo simplificador que sitúa a la poeta mucho más en la esfera del padre que en la de la madre, como una solterona mística y contenida, ajena a las pasiones del mundo, constituye un hallazgo la mirada de Terence Davies. Porque Emily Dickinson ardía de amor, de un amor carnal y real que la fundía a ella toda en espíritu.

A propósito de L’Avenir

21 viernes Oct 2016

Posted by Eva Muñoz in Cine, Cultura, Una habitación propia

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L'Avenir; El Porvenir; Mia Hansen-Love; Isabelle Huppert

L'Avenir en blog Eva Muñoz

Sin dramatismo, sin énfasis, pero con extraordinario cuidado, así es la manera de narrar de Mia Hansen-Love la vida de su protagonista: una mujer que, a los cincuenta años, se enfrenta (en verdad no hay “enfrentamiento” por su parte, sino vivencia) a la pérdida, a sucesivas pérdidas. Un vuelco de su mundo. La película propone (constituye) una reflexión existencial en un “tono menor”, con sencillez, sin frases lapidarias de ningún género. Y, no obstante, no deja de destilar dolor… y aceptación, que no conformidad. Me parece determinante que la protagonista (una espléndida, of course, y extraordinariamente convincente Isabelle Huppert) sea una mujer, y no un hombre, pues en este mundo que es el nuestro, es sustancialmente distinta la experiencia del mundo de uno u otra en ese momento de la vida en particular, y ese es sin duda uno de los elementos distintivos y más interesantes de la película. No hay queja al respecto, sino pura elaboración. En fin, si alguna crítica he de hacer al film es tal vez el excesivo equilibrio de su protagonista (por estos barrios somos un poco menos templadas). Pero la recomiendo vivamente si no se ha caído del cartel este viernes. Por cierto que el plano secuencia que cierra la película, me parece toda una lección de lenguaje cinematográfico.

Festival de Música Polaca

15 sábado Oct 2016

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Música

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Festival de Música Polaca; Orquestra Simfònica del Vallès; Iwona Sobotka; Apollon Musagète Quartett; Víctor Pablo Pérez; Mahler; Szymanowsky; Górecki

Apollon Musagète Quartett en blog Eva Muñoz

El Festival de Música Polaca, al frente del cual está el músico Pawel J. Marciniak, arranca discretamente hoy en el Palau de la Música, pero cuenta con una de las mejores sopranos del momento, Iwana Sobotka, que acaba de trabajar con la Filarmónica de Berlín a las órdenes de Sir Simon Rattle, y con el excelente Apollon Musagète Quartett (mañana domingo). La cantante actúa esta tarde con la Orquestra Simfònica del Vallès en un programa en el que se podrá escuchar la Cuarta de Mahler y a dos grandes compositores polacos, Szymanowsky y Górecki.

Que la música de Mahler está muy próxima a nuestra cultura es quizá el motivo por el cual es uno de los compositores más habituales en las salas de conciertos de todo el mundo. De eso y del resto del programa que sonará esta tarde en el Palau de la Música hablé con Víctor Pablo Pérez, director de la Orquesta y Coros de la Comunidad de Madrid y que esta vez estará al frente de la OSV. Podéis leer la entrevista aquí.

La Quarta de Mahler en blog Eva Muñoz

Boreal Invierno Austral

14 viernes Oct 2016

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Libros, poesía

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David Casassas; Boreal Invierno Austral; Animal Sospechoso; Hans Laguna; Cristina Ortiz; Pipa Club

David Casassas en blog Eva Muñoz

La poesía de David Casassas es corporal, terrenal, elemental. Está atravesada de luz, asombro, amores incipientes, sur. Es impura, manchada de realidad y se expresa en dos lenguas. Ayer dijo sus versos de pie y sonaron bien, en el espacio que también creaba la música envolvente de Hans Laguna, las fotografías de Cristina Ortiz, que le acompaña en el libro Boreal Invierno Austral. Lo edita Animal Sospechoso y lo presentaban en el Pipa Club, el que reabrió en Gracia, que se llenó, a pesar de la lluvia. No estábamos todos pero éramos muchos. Y fue emocionante.

Encarnación poética

02 domingo Oct 2016

Posted by Eva Muñoz in Arte, Cultura, Libros, Una habitación propia

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Marina Oroza; Esto es real; Nollegiu; Banc de sang i teixits; Encarnación poética

Marina Oroza en blog Eva Muñoz

Este medio día, en Nollegiu, en esa maravillosa segunda planta, el suelo enmoquetado, la escalera que sube en un círculo abierto, los antiguos probadores y ese hálito que persiste de ámbito femenino, de infancia, de espacio laxo y protegido, allí, Marina Oroza ha encarnado sus poemas, porque no es performer, ni recita ni lee sino que encarna su poesía, y eso andaba ella buscando y hemos encontrado jugando entre unas y otras de las que estábamos, porque no programáticamente pero éramos todas mujeres, también Margot, y al girar una esquina un edificio que anuncia en lo alto “banc de sang i teixits” y que ha respondido cual oráculo moderno, para nuestra sorpresa, no de la enfermera, no de la científica, sangre, tejidos, esto es real, como el libro de Marina, como la poesía encarnada, ¿cómo no sorprenderse habituadas a los flujos financieros y el lenguaje vacío?

Luego, el domingo ha proseguido con calma, luminoso, entre nubes, frente al mar, con arroz, vino, conversación, risas, el biberón.

Banc de sang i teixits en blog Eva Muñoz

De un viaje a Madrid

31 domingo Jul 2016

Posted by Eva Muñoz in Arte, Cultura, Una habitación propia

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Caravaggio; Museo Thyssen; Museo del Prado; David vencedor de Goliat

david vencedor de goliat

MO dice: a Madrid hay que ir a ver pintura, a ver el cielo y a tomarse unas cañas con los amigos. Y eso hice… Aunque MO, entonces, aún no me lo había dicho.
El libro llevaba años en mi librería. Había resistido más de una purga, pero no lo había leído. Las escasas veces en que lo había abierto, no me había interpelado. No le había llegado su momento. Ahora entiendo que su momento era éste. Como el mío.
La noche en que abrí el libro y encontré mi sueño, un sueño reciente profundamente angustioso, me dio un vuelco el corazón. Sentí miedo. Pero fue el miedo que produce el descubrir la trama subterránea las cosas. Al miedo le sucedió una gran tranquilidad. Y la certeza de haber cambiado de lugar, de haber traspasado un umbral… De pronto, todo lo sucedido en este difícil mes de julio cobraba sentido.
También la emoción que sentí mirando el cuadro “David vencedor de Goliat” de Caravaggio en el museo Thyssen. David, cuya expresión es de profundo compromiso con su cometido. Eso fue lo que me emocionó. No tiene cara ni temerosa ni de victoria, sino que muestra una gran concentración. Es costoso, pero ahí está, sin la menor duda, la cabeza de “la bestia” yace en el suelo. A diferencia de cómo retratan otros pintores la cabeza de Goliat, más cercana a la cabeza de una escultura, aquí no hay duda de que es la de un hombre, un hombre fuerte y cruel, que ha sido derrotado. Pero yo miro y honro el rostro y la expresión de David, que es la de la rendición a sí mismo y no al enemigo, a su cometido, a su destino. El rostro de quien se entrega, seria y humildemente, con determinación y coraje, a su tarea, la que quiera que sea, libremente elegida.
Me conmueve también el cuerpo joven y perfecto de “San Juan Bautista en el desierto”. Está en la cima de su juventud y su belleza, y esa blancura de la piel es el heraldo del propio tiempo inclemente que la amenaza, que la arruinará… Ese esplendor en trance de desaparecer y esa expresión obstinada de San Juan Bautista, resistiéndose, son profundamente conmovedores. No es la expresión de David, sin embargo, es un mohín de juventud. Ahí reside su fuerza, pero aún no ha aprendido a dirigirla.
Y me emociona la blancura de la piel del joven que se muestra en escorzo en el cuadro “Los músicos”. Es esa precisa blancura de los cuerpos de Caravaggio, su tersura, su morbidez (además de la expresión del rostro de David) la que me hace sentir el tiempo, o la fragilidad humana y la dignidad de la resistencia frente a todo lo que se le opone. Resultan conmovedores los rostros de los otros dos jóvenes, su ensoñación, su expresión dulcemente interrogativa, pero casi invitarían a levantarles nuestra voz adulta, a decirles: “¡atentos!”. Es el cuerpo del muchacho en escorzo el que más hondamente me conmueve, se aplica en leer la partitura, está concentrado mientras expone su delicado y blanquísimo hombro al público, su corazón, apenas protegido por el brazo… Recordándonos, quizá, que hay que aceptar el riesgo. Uno debe de rendirse humildemente a su tarea, estar atento, aprender a canalizar la creatividad y la fuerza… pero hay que saber aceptar el riesgo. Es parte del trato.
Pasé el día siguiente en el Prado, viendo otros cuadros de los grandes maestros. Contemplando toda la belleza y la verdad que contienen, conversando con ellos, tomando notas en mi cuaderno, como si todo aquel día fuera un reconocimiento y una reconciliación conmigo misma, con la que soy y como soy: la que mira atentamente las obras de creación y dialoga con ellas, la que crea también en conversación con los otros, con algunos otros, con quienes la interpelan. Y podría traer aquí a colación algunas de aquellas obras, un maravilloso “bodegón con cacharros” de Zurbarán que no conocía y que me transmitió una gran serenidad, y tantas otras obras de Velázquez, de Goya, de José de Ribera, de El Greco, de Rubens… Me sentí bendecida. Fue una mañana muy hermosa. Fue sanador.

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