• Inicio
  • Acerca de mí
  • Prensa
  • Cine & TV
  • Una habitación propia
  • Libros

Eva Muñoz

~ Periodista y escritora

Eva Muñoz

Archivos de autor: Eva Muñoz

El sentido de la cultura

07 lunes Oct 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura

≈ Deja un comentario

Etiquetas

antonio monegal, cccb, El sentit de la cultura, la cultura como bien común, marina garcés

Portada El sentido de la cultura en blog Eva Muñoz

Reportaje publicado en el Cultura/s de La Vanguardia (02.10.13). 

El 18 y 19 de septiembre se celebraron en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona las jornadas El sentit de la cultura, dirigidas por Antonio Monegal, con la intención de abordar el sentido de la cultura más allá de la perspectiva habitual que reduce su valor a un análisis de coste-beneficio. Lo más interesante que escuché: la cultura entendida como bien común. Lo cuento aquí, en un reportaje que escribí por encargo del Cultura/s de La Vanguardia.

Lee el reportaje.

Sagapò

11 miércoles Sep 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Libros, Ultramarinos

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Acantilado, Renzo Biasion, Sagapò, Te quiero

Grecia en artículo Sagapò en blog Eva Muñoz

Antes de que termine definitivamente el verano quiero recuperar aquí uno de esos artículos que escribí para publicar en el diario en el que colaboro, lo arrolló el tiempo, y quedó inédito. Se trata de una reseña del conjunto de relatos Sagapò. Te quiero (Acantilado), que escribió el italiano Renzo Biasión tras su experiencia como soldado del ejército de Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial, en Grecia. He recordado estos cuentos este verano porque uno de sus rasgos más característicos es la presencia del paisaje, del clima: radicales. Ese clima y ese paisaje extremos y la vaciedad del tiempo constituían el mayor enemigo de aquellos soldados, notablemente más que la población local, que trataba de sobrevivir a la ocupación a base de un férreo desprecio del enemigo/extranjero -como sólo las personas de comunidades locales, cerradas y rurales, son capaces de ejercer- que alternaba con una tolerancia del otro/ocupante. Lo extremo de dichos paisajes hace que a veces se antojen más fantásticos que reales: lunares, hiperrealistas. Esto es especialmente notorio en el relato Katina: la luz cegadora, el barro seco, los despeñaderos y, en medio de ese paisaje trágico, una trágica, memorable historia de amor de dos criaturas sencillas y emocionales: carne de cañón. ¡No se los pierdan! Aquí va lo que escribí para La Vanguardia.

Sagapò en blog Eva Muñoz

No sucede muy a menudo, pero a veces uno se encuentra con autores que tienen la impronta de los clásicos. Y no se trata de que Renzo Biasión (Treviso, 1914 – Florencia, 1996), autor de un único libro, Sagapò (Te quiero), escriba acerca de un acontecimiento que todavía nos concierne, como es la Segunda Guerra Mundial. Lo que nos concierne es su profunda comprensión del ser humano, que refleja desde la cercanía y la generosidad, con un estilo sobrio y despojado de todo afán intelectualista.

Su incursión en la literatura fue accidental. Biasión era profesor de dibujo cuando lo llaman a filas para participar en la ocupación italiana de Grecia: un empeño absurdo del megalómano Mussolini que fue criticado por el propio Hitler. En una situación de notable abandono por parte de los mandos, el mayor enemigo de los soldados italianos parece ser “una degradación que no conocía todavía y que provenía, sin duda, del ambiente físico; del clima; del aburrimiento tan sólo alternado con ritmo exacto por recurrentes momentos de un miedo loco”. En 1943, Biasión es deportado a Alemania y, no teniendo en prisión útiles para pintar, decide dar cuenta de su experiencia a través de un conjunto de relatos que han permanecido hasta ahora inéditos en español. Dice Del Buono, escritor contemporáneo del autor y que firma el prólogo, que estos textos muestran cómo aquellos hombres se las arreglaron para “hacerse con el mínimo de condiciones que cualquier soldado o persona que se encuentre en un estado análogo de coerción trata de procurarse para seguir siendo un hombre”, lo que parece una justa descripción de aquello que estos relatos tienen en común  y que, salvando todas las distancias, los ponen en relación con aquella otra experiencia radical de otro autor italiano convertido en escritor por las circunstancias de la guerra, Primo Levi, que lleva precisamente por título Si esto es un hombre.

La permanencia y la precisión con la que Biasión es capaz de transmitir aquella experiencia concreta de guerra, pero tantas otras cosas: el amor, las ilusiones, la felicidad que proporciona el comer y el beber en una situación de privación, la forma rápida pero definitiva en la que cambia nuestra suerte… amén de su capacidad para crear imágenes, para recrear un paisaje y una luz, y que revela la atenta mirada del pintor, convierten estos relatos en inolvidables.

Postales de agosto

01 domingo Sep 2013

Posted by Eva Muñoz in Una habitación propia

≈ 2 comentarios

Etiquetas

Barceló, Barceloneta, Coney Island, Eduardo Lago, Giacometti

Postales de un verano urbano.

Domingo, 11 de agosto

La Barceloneta en Eva Muñoz blog

Nunca he estado en Coney Island, a pesar de haber estado un par de veces en Nueva York. Víctor, un amigo que vivió una temporada allí me dijo, cuando conoció la Barceloneta, que le recordaba a Coney Island. Me pregunto si a la Coney Island real o a la literaria. Como no conozco la real, para mí las dos son la misma cosa. La Coney Island literaria es una playa popular. Y sí, la Barceloneta también lo es, además de ser una playa al final de la ciudad, y ahora tiene un paseo de tablas de madera en uno de sus tramos.

Este verano me he reconciliado con la playa de la Barceloneta, con la que es desde la operación urbanística que arrancó con las Olimpiadas del 92 y que “abría la ciudad al mar”. Apenas alguna vez en los últimos años me había bañado en el mar en la playa de la Barceloneta. Detestaba su arena basta y polvorienta como la que se emplea en las obras, sembrada de basura y atestada de turistas, el agua turbia. Todo ello bajo un sol implacable que me parecía derretir los cuerpos en una amalgama sucia.

La sorpresa ha sido encontrar este año, en los días en que hay pocas olas, el agua transparente; fijarme en que, además de los turistas, a la playa acudimos muchos de los que vivimos en la ciudad, aún. Le hablo hace un momento a Trevor de mi reciente e inesperado hallazgo y me dice que sin duda es obra del alcalde Trías, y me río imaginándome al alcalde -el hombre dotado de una de las voces más feas y ridículas que conozco- dragando la playa a pleno pulmón en su enloquecido afán por convertir Ciutat Vella en una “ciudad de vacaciones”, lo que, según mi amigo, requiere una playa limpia, y no el desaguadero urbano con que contábamos. Disfruto pues de rebote de esta playa que no es para mí.

Es Eduardo Lago quien me lleva a Coney Island. Leo su novela Llámame Brooklyn, magnífica, sentada en la terraza del Santa Marta, frente al mar. Un año más y estoy de nuevo sentada en el Santa Marta. Escucho las conversaciones de los vecinos, pero ésta de hoy no me interesa (por eso, cuando transcribo estas notas, ni la recuerdo).

En el extremo derecho de la playa, entre el Club Natación Barcelona y el hotel Vela, el agua estaba hoy transparente, sin apenas olas. No había una sola nube en el cielo y el mar tenía un profundo color azul a lo lejos, que se aclaraba en turquesa y verdoso conforme acercabas la vista a la orilla. Lo surcaban veleros blancos, surfistas remando sobre sus tablas, una moto acuática que rompía la calma. Al fondo, a veces, un trasatlántico aparecía en el campo de visión por la derecha, una golondrina cruzaba el cuadro de izquierda a derecha, de regreso al puerto. Me he dado un largo baño. La brisa era dulcísima. Veía mi cuerpo bajo el agua y, muchos metros más abajo, el fondo de arena ondulado.

Sigo leyendo en la terraza del Santa Marta. El camarero guapo, el moreno de pelo rizado y labios gruesos, sigue trabajando aquí. Acaba de llegar. Ha recogido la sombrilla a mi izquierda, ha coqueteado con una clienta, no conmigo. Son las seis de la tarde.

Jueves, 15 de agosto, gradas del hotel Vela

Contemplo los dos lienzos, el del mar y el del cielo, desde aquí. El mar bullente y vivo, intensamente azul, salpicado de algunos barquitos blancos, veleros que a esta distancia son como los dibujan los niños, graciosos triangulitos. El cielo pálido a causa de las nubes, que hoy son bastantes, de la neblina.

Viernes, 16 de agosto

Bar El Born – Miro al hombre joven y delgado que toma su café con leche acodado en la barra y luego sale a la puerta a fumar un cigarrillo. Aún no ha alcanzado los cuarenta, aún le favorece el mal dormir, la camiseta de interior y el pantalón bermuda arrugado, las alpargatas… mientras mastica el sueño y el cruasán, con voluptuosa indolencia, a las cuatro de la tarde. Tenía, cuando era joven, predilección por lo hombres flacos, andróginos, de perfiles afilados.

P1020118

En casa – No lo sabía. Nunca había reparado en ello y ahora lo hago. La casa en la que vivo, en la que llevo viviendo catorce años, es la casa en la que he vivido más tiempo en mi vida. Cuando la miro a lo largo, en penumbra, desde mi cama -la vista me alcanza hasta el balcón abierto frente a los vitrales de la iglesia, en el otro extremo-, me parece un barco. Y me gusta. R. y yo la abandonaremos pronto. Nos mudaremos. Qué bonita posibilidad: mudar, por mor de cambiar de casa. La constatación del tiempo transcurrido me hace sentir vieja, como la juventud del camarero, del chico acodado en la barra. Oh, pero ellos no son tan jóvenes. Todos prolongamos hoy nuestra juventud. Es una distancia perfectamente franqueable de forma transitoria.

Domingo, 18 de agosto

De nuevo en “el confín”, en las gradas detrás del hotel Vela. El viento sopla hoy un poco más fuerte. El mar moteado de gaviotas. Un hombre navega, con un remo, sobre una tabla de surf. Hace no mucho tiempo, creo, que se ha puesto de moda este deporte. Es hermoso ver las figurillas delgadas en la distancia, remando sobre la tabla. Recuerdan esas figuras esbeltas, apenas unos trazos simples su silueta, de las pinturas africanas de Barceló, los individuos de Giacometti. Parecen tan frágiles, tan precario su equilibrio. Una perfecta metáfora de todos nosotros en nuestras vidas.

La Barceloneta en blog Eva Muñoz

Teatro, político y contemporáneo

24 miércoles Jul 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Teatro

≈ Deja un comentario

Etiquetas

BIT, Borja Sitjà, El teatre pren la paraula, Teatro

Foto El teatre...

Publicado en Cultura/s, La Vanguardia.

Reportaje. ¿Cuál debe ser el papel del teatro en medio de esta crisis económica cultural y de valores en la que estamos inmersos? ¿Cuáles son los relatos y las formas que el teatro debe proponer? Bajo el título «El teatre pren la paraula«, se están celebrando en Barcelona unas jornadas internacionales en las que un destacado creador teatral y una personalidad del ámbito de la Humanidades o las Ciencias Sociales tratan de dar respuesta, en sucesivos diálogos abiertos al público, a estas preguntas.

Las sesiones, que arrancaron el pasado 3 de julio, se celebran a lo largo de todo el mes en el marco del Festival Grec y son una iniciativa del Barcelona Internacional Teatre (BIT). Susan George, Xavier Albertí, Rafael Argullol, Oriol Broggi, Antonio Monegal, Ivo van Hove, Ruth Mackenzie, Àlex Rigola, Michael Billington y Ramon Simó son algunos de los participantes.

Leer artículo.

Jean Cocteau en español

10 miércoles Jul 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Libros

≈ Deja un comentario

Etiquetas

El cordón umbilical, El Potomak, Jean Cocteau

Publicado en Cultura/s, La Vanguardia.

Cincuenta años después de la muerte del poeta se traducen al castellano El Potomak (Cabaret Voltaire), su experimental primera novela, y El cordón umbilical (Editorial Confluencias), obra que oscila entre el ensayo a propósito de la creación artística y el diario íntimo.

Artículo Jean Cocteau Culturas La Vanguardia en blog Eva Muñoz

Artículo Jean Cocteau Culturas La Vanguardia en blog Eva Muñoz

¡Espléndido Cinema en curs! Un gran programa de pedagogía del y desde el cine

27 jueves Jun 2013

Posted by Eva Muñoz in Cine, Cultura, Una habitación propia

≈ Deja un comentario

Etiquetas

cine, Cinema en curs, pedagogía

¡Abajo el informe Pisa! Eso es lo primero que me vino a la cabeza cuando oí a un escolar catalán de unos diez o doce años hacer, en público, el siguiente comentario: “Me ha llamado la atención el carácter pictórico de uno de los primeros planos del film, la composición del cuadro”. El comentario se lo hacía a otros niños de su edad, autores del film en cuestión. Y no era la única observación o pregunta que denotaba una notable educación por parte del escolar que la formulaba. En las dos horas que estuve sentada en una de las butacas de la sala Chomón de la Filmoteca de Catalunya el pasado 28 de mayo, tuve ocasión de escuchar por boca de una docena de adolescentes y preadolescentes muchos comentarios y preguntas de la misma categoría, más sofisticadas (como la citada) o más sencillas, pero todas igual de pertinentes y bien formuladas. El contexto: la proyección de los films realizados en los talleres anuales del programa Cinema en curs. Aunque quizá lo más sorprendente (pero discreto por su naturaleza) y prometedor, fuera observar cómo más de un centenar de chavales se mantenían atentos y en escrupuloso silencio durante aquellas dos horas –durante las seis horas que duró la proyección completa, de hecho.

pfinal_cinemaencurs_4. Más niños presentan peli en filmo en blog Eva Muñoz

Cinema en curs. Presentación Filmo contraplano en blog Eva Muñoz

“Queríamos poner en marcha un programa de pedagogía del cine y a partir del cine», dice la cineasta Núria Aidelman, impulsora y codirectora, junto con Laia Colell, de Cinema en curs, una iniciativa que arrancó en 2005 y en la que este año han participado más de mil ochocientos niños y jóvenes de entre tres y dieciocho años de escuelas e institutos públicos de toda Cataluña, además de algunos centros de Galicia y Córdoba (Argentina), que se han sumado en los últimos años. La idea es “acercar a niños y jóvenes el cine como arte, como forma de creación y cultura, y explorar las potencialidades pedagógicas de la creación cinematográfica”. En un contexto cultural en que el audiovisual es el lenguaje dominante, no parecería que hubiera que insistir demasiado en la pertinencia de un programa de estas características. Lo cierto es que las líneas de subvención con las que se financia el programa están desapareciendo.

Cinema en curs 2. Dos niñas, dirección cámara y foto fija en blog Eva Muñoz

Ésta y las siguiente fotografías de rodaje proceden de los talleres de Córdoba (Argentina).

Transversal

Los talleres son la actividad central en la que se concreta el programa. Se articulan a partir del vínculo entre ver y hacer cine, con el convencimiento de que “la experiencia de la creación es fundamental para formar espectadores activos, sensibles, críticos y creativos”. Los imparten de forma conjunta los profesionales del cine asignados a la escuela -que trabajan de manera estable en el centro durante todo el curso escolar- y miembros del equipo docente. Cinema en curs se desarrolla dentro del horario lectivo, no como una actividad extraescolar. Este aspecto parece importante puesto que traduce la confianza de sus responsables en el potencial pedagógico del programa y en su transversalidad a la hora de abordar contenidos y competencias escolares. Los talleres permiten no sólo abordar desde el registro audiovisual muchos contenidos curriculares sino diferentes competencias: desde el trabajo en valores a “aprender a aprender”. Además, Cinema en curs trabaja en otras dos líneas: la formación del profesorado y el desarrollo de los recursos y metodologías necesarios para la transmisión del cine, que son extensibles a otras materias educativas. Son metodologías siempre basadas en el tándem ver – hacer, es decir, de algún modo, en la pareja observación – acción, teoría – práctica, interiorizar – exteriorizar… Esto es: aprendizaje experiencial y activo.

Vivencial

“Sí, sorprende encontrar a un grupo de chavales de esas edades capaz de estar atento y en silencio durante tantas horas, respetando escrupulosamente las reglas del juego”, afirma Aidelman. Y es que, de pronto, “lo que allí sucede es verdad”. Y esa cualidad se traduce en una “intensidad” que era palpable en la sala. A mí me alcanzó. La escuela, vienen a decir los chavales a su manera, es un simulacro. O lo que vendría a ser lo mismo: el conocimiento que no se vivencia, es conocimiento ajeno, muerto. “En cambio, en los talleres ellos tienen un papel muy activo”. Se ejercitan en aprendizajes muy importantes y para los que con frecuencia en la escuela hay poco o ningún espacio, como la toma de decisiones. La práctica cinematográfica es un ejercicio de decisión constante. También es distinto el tempo con el que se trabaja. Se pone en práctica la lentitud, la repetición. En las escuelas, es lógico, los tiempos que se dedican a las tareas están muy predeterminados, y apenas se practica ya la repetición. “Aquí se aprende a avanzar lentamente, y a avanzar repitiendo”, relata Núria. Además, la entrada en escena de un profesional externo al ámbito escolar es algo que les resulta muy estimulante y les genera muchas expectativas, es decir: ganas de aprender y disposición a esforzarse. Y “los niños suelen estar a la altura de las expectativas”. Si el reto les estimula y lo hacen propio, no repararan en esfuerzos y energías. “Somos los adultos quienes no siempre estamos a la altura”.

Cinema en curs 10. Panadería en blog Eva Muñoz

Otras dinámicas

En los talleres, los niños también se ejercitan en dinámicas de funcionamiento en grupo distintas a las habituales. Por ejemplo, se pone el acento más en el “compartir” que en el “competir”. Ello se manifiesta en la importancia que adquiere el reconocimiento del trabajo de los otros. Se desarrolla la empatía. Desde el momento en que se sabe, porque se ha experimentado, que todo el mundo se ha esforzado por sacar adelante lo mejor que el grupo ha sido capaz de dar, se observa con complicidad y respeto el trabajo de los otros. En cuanto al proceso de preparación de los cortometrajes que se realizan, las decisiones suelen tomarse por consenso, no por votación. Eso obliga a ejercitarse tanto en la consideración de los puntos de vista del otro como en la argumentación de los propios. En cuanto a la metodología de trabajo, trata de hallar un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, algo en lo que, de nuevo, la práctica cinematográfica es un buen referente. En todo caso, y en cuanto a la asunción de los distintos roles que el proceso de realización de la película entraña (dirección, cámara, sonido, foto fija, script, montaje), se hace de modo rotativo. “Se trata de dar la oportunidad a todos los chavales de ponerse al frente de un equipo y dar indicaciones”, algo que, de modo espontáneo, muchos no harían. Luego, se procura también que exista la oportunidad de repetir, de modo que cada uno elija aquello más acorde con sus gustos y personalidad.

Cultura audiovisual

Cinema en curs trata de mostrar, en la práctica, que el cine, la imagen, puede ser algo más que un mero objeto de consumo. No se trata de hacer pedagogía audiovisual en el sentido más convencional que trata de enseñar a los niños algunas claves de la sintaxis audiovisual para ponerlos a salvo de la manipulación publicitaria (enseñanza que aquí no se discute). Se trata de que viendo y haciendo cine, “descubran las posibilidades expresivas del medio”. De proporcionarles una herramienta, que es tanto el conocimiento técnico del medio como la educación estética que incorpora, para “poder apreciar mejor el entorno”. O sea, proporcionar herramientas que permitan “dar a ver realidades distintas al tiempo que se las pone en valor” y, sobre todo y fundamental, “dar herramientas para la vida y para habitar mejor el entorno”. Algo que parece sustancial en un momento en que el entorno es caótico, precario, difícil.

Cinema en curs 15. Trabajando en la casita en blog Eva Muñoz

Por último, hay un aspecto importante que permite abordar este programa y que entra de lleno en toda una serie de cuestiones que han ocasionado y ocasionan gran debate en el ámbito educativo, léase: la “cultura del esfuerzo”, la necesidad de “recuperar” valores como la disciplina o el rigor… al tiempo que vuelven a la palestra con un sentido renovado cuestiones como la importancia y el amplio alcance de la creatividad. Cualquier disciplina artística pone en juego un aprendizaje fundamental: la posibilidad de conjugar rigor y creatividad. Toda expresión artística “da forma” a una necesidad o energía creativa. Y en ese “dar forma” entra de lleno, y la disciplina artística permite desarrollarlo, la necesidad de sujetarse a unas pautas (de ahí la “disciplina” artística), de un rigor (que no rigidez) en el trabajo, de método, tiempo, repetición… Exigencias todas ellas que la belleza y la emoción contenidas en el trabajo artístico hacen que se trate de un esfuerzo dotado de sentido. O, tal como lo expresaban algunos de los chicos: “Ha sido difícil, pero ha valido la pena”.

Cinema en curs 13. Trabajando en panadería 3 en blog Eva Muñoz

Más cine

Tenía razón la cineasta Mercedes Álvarez, que se encontraba entre el público, cuando comentaba que en las tres horas de proyección transcurridas, había visto más cine en esos trabajos de fin de curso que en las salas convencionales que había frecuentado en los últimos meses. Lo suscribo. Y la emoción que había sentido. Yo también. Y una gran alegría. Frente al panorama sombrío que nos asola, ver esa inteligencia y belleza, sensibilidad, capacidad de observación de la realidad… llevada a la pantalla de la mano de un grupo de escolares produce una gran alegría. Más aún cuando el panorama sombrío alcanza también a la educación, y a la educación pública para ser precisos, de la que no paramos de escuchar, o constatar, sus debilidades. ¡Pues este programa funciona espléndidamente! Estos niños han aprendido a trabajar con imágenes, algo sólido han aprendido de lenguaje cinematográfico y de algunas otras cosas importantes. Han aprendido, por ejemplo, a sacar un proyecto adelante en grupo, han aprendido a renunciar (¡qué aprendizaje tan importante!, en el cine, como apuntó José Luis Guerin, que también andaba por la sala, y en la vida). Y aunque la renuncia, entendida no como castigo sino como la necesaria elección a la que la libertad y las limitaciones inherentes a la existencia nos obligan es importante, necesaria y positiva, era una buena propuesta la de Guerin cuando invitaba a aquellos chicos y chicas a conservar alguna de las secuencias a las que habían renunciado para desarrollar futuros proyectos.

Porque, ¿qué harán esos chicos y chicas después de esto? Una niña decía en su intervención pública, “… quizá nunca más tengamos una experiencia como ésta”. ¡Sonaba tan triste y definitivo! Ahí, sí, demasiado pronto para renunciar. Porque las experiencias se encuentran pero también se eligen desde nuestro ámbito de experiencia y conocimiento previos. De ahí la importancia de un programa de estas características. De ahí la importancia de la educación pública. Al salir de la sala, Óscar Pérez, otro cineasta que andaba por allí, comentaba que aunque al salir del aula aquellos niños encontraran en la tele y en su entorno lo de siempre, creía que aquella experiencia no era en vano, que cuando algún día se encontraran con esas “otras” imágenes, no les resultarían extrañas. Yo también lo creo. Experimentar la belleza, la verdad, la intensidad, tal como lo permite la experiencia artística y creativa, nunca es en vano.

Cinema en curs 0. Rostro negro en blog Eva Muñoz

Cinema en curs 6. Fotograma prado plano general en blog Eva Muñoz

Adiós a Barcelona

12 miércoles Jun 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura, Libros

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Antonio Tello, Diccionario político. Voces y locuciones, O las estaciones

Eva Muñoz Culturas La Vanguardia artículo Adiós a Barcelona Antonio Tello

Publicado en Cultura/s La Vanguardia

Crónica – perfil. El poeta, narrador y periodista Antonio Tello regresa a Argentina tras cuarenta años viviendo y trabajando en Barcelona. Escapa de la precariedad a la que la actual crisis en el sector editorial y periodístico está condenando a escritores y periodistas en España. El artículo aborda también sus dos últimos trabajos publicados: el poemario O las estaciones (In-Verso) y su Diccionario político. Voces y locuciones (El viejo topo).

Aquí, en el mejor de los casos, te obligan a la supervivencia, y yo aspiro a algo más; regreso a Argentina.

A propósito de O las estaciones, su último poemario:

Quise reformular el sentimiento amoroso, con una idea más precisa y esencial, sin interferencias sociales.

Leer artículo.

Reivindicación del aburrimiento

10 viernes May 2013

Posted by Eva Muñoz in Cine, Cultura, Libros, Ultramarinos

≈ Deja un comentario

Etiquetas

La escuela del aburrimiento, Luigi Amara, Sexto Piso

ultramarinos

Ultramarinos

Con algunos de los artículos que los colaboradores de prensa escribimos para nuestros (es un suponer) respectivos diarios, pasa como con el pescado fresco: no salen en su día y van a parar a lo que en la jerga se denomina “la nevera” y, si te descuidas, acaban en el congelador, por no decir en la morgue. He decidido evitar tan cruel  destino a algunas piezas que no lo merecen (que no son todas). Estreno la sección “Ultramarinos” rescatando la reseña de un libro que leí hace unos meses: La escuela del aburrimiento, de Luigi Amara (Sexto Piso), bastante divertido, por cierto.

Eva Muñoz La escuela del aburrimiento artículo

Reivindicación del aburrimiento

“¿Cómo se vería la palabra ‘aburrimiento’ desplegada en letras rojas sobre las marquesinas de los cines?” Quien formula esta pregunta, el ensayista y poeta Luigi Amara (México D.F., 1971), parece convencido de que la respuesta sería algo así como: como una amenaza. Ni aun tomada como una provocación, la curiosidad de la mayoría lograría vencer el temor al tedio y las salas estarían condenadas al vacío de espectadores. Aun así, el autor ha tenido el arrojo de escribir un libro titulado, precisamente, La escuela del aburrimiento (Sexto Piso). Toda una provocación sobre la que la freak que escribe estas líneas se lanzó en picado en cuanto la tuvo entre manos. Y es que, en un tiempo en que la diversión ha adquirido la categoría de mandato universal, el aburrimiento se antoja como el único lugar para la disidencia, el único espacio desde el que conquistar una mínima autonomía.

Esa es la principal conclusión moral (y política, de hecho) del ensayo de Amara, miembro fundador de la Internacional Bostezante y autor de poemas como “Tarde de domingo” o “El cazador de grietas” (parece que su interés por el tedio es genuino y antiguo). Amara nos hace partícipes de su experiencia, consigna sus intenciones, temores, conjeturas, su pura operativa, al tiempo que acude a la “tradición” en torno al aburrimiento: Pascal, Montaigne, Nietzsche, Baudelaire, Schopenhauer, Benjamin, Debord, Warhol… Un recorrido que sitúa el aburrimiento como asunto tal vez marginal en cuanto a la importancia que el “canon” le otorga, pero tan central como constitutivo de la experiencia vital y en cuanto a su potencialidad creativa y, por ende, subversiva (precisamente al contrario de lo que proponían los Situacionistas).

En el periplo, Amara se sumerge en las a un tiempo confortables e inquietantes profundidades de su cuarto/cráneo, una vez desconectado de todo utillaje tecnológico y apenas acompañado por los famosos diez volúmenes que uno se llevaría a una isla desierta, para a continuación trasladarse a la ciudad de Las Vegas y descubrir que allí donde el aburrimiento es combatido con mayor ahínco es donde todo lo ocupa.  Al final, el autor propone una suerte de abrazo entre Perec y Debord: “en ese abrazo entre lo infraordinario y la revolución de la vida cotidiana, está la clave para mirar de frente al aburrimiento sin necesidad de enfrentarlo”. Una lectura liberadora de un refinado espíritu punk.

otras voces, otros ámbitos

Eva Muñoz Reivindicación del aburrimiento El sol del membrillo

Algunos ladrillos, en este caso cinematográficos, que a mí (que soy una freak y una esnob) me resultan fascinantes. La lista dista mucho de ser exhaustiva. En el terreno del cine, sería misión imposible, ergo: ¡aún hay esperanza, queridos disidentes! De casi todos los autores que cito podría mencionarse toda su filmografía. Y no he incluido a la parejita Straub-Huillet, pues la he tratado poco, pero me consta que están a la vanguardia de esta revolución tranquila. Por lo que se refiere a la geografía, nos hemos detenido en la frontera que, bajando los Urales, nos lleva hasta Persia. O sea, no hemos llegado a Extremo Oriente que, con luminarias como Wang Bing o Apichatpong Weeresethakul (alias Joe) son, también en este terreno, eso: muy extremos y radicales.

El sol del membrillo (Víctor Erice, 1992)

Five (Abbas Kiarostami, 2003)

Gerry (Gus Van Sant, 2002)

No quarto da Vanda (Pedro Costa, 2000)

Madre e hijo (Aleksandr Sokurov, 1997)

El caballo de Turín (Béla Tarr, 2011)

Cristina Núñez: Someone to Love. Reapropiarse del cuerpo y la mirada

09 jueves May 2013

Posted by Eva Muñoz in Acerca del cuerpo, Cine, Cultura, Una habitación propia

≈ Deja un comentario

Etiquetas

autoficción, Cristina Núñez, cuerpo, Elías León Siminiani, film diaries, fotografía, Mapa, Someone to Love

Publicado en Transit

Artículo sobre el trabajo de Cristina Núñez, a partir de su montaje fotográfico Someone to Love. 

«Intuyo que el trabajo de la artista es poderoso porque vivimos en una cultura que se ha parapetado tras el signo, tras el lenguaje, los lenguajes, despegados del cuerpo. Una cultura racional y extraordinariamente mediada donde la expresión se aleja de la materia que la sustenta por la vía del dualismo y de la falsedad, de la corrección política, del miedo al dolor, a la expresión demasiado cruda. En suma, miedo a todo lo que significa el cuerpo desnudo y sin maquillaje».

Leer artículo

Serenor poètica en temps veloços

08 miércoles May 2013

Posted by Eva Muñoz in Cultura

≈ Deja un comentario

Etiquetas

Setmana de la Poesia de Barcelona

Publicat al Cultura/s de La Vanguardia

Reportatge. La Setmana de la Poesia de Barcelona arriba a la 16a. edició, que inclou el 29è Festival Internacional. Entre els poetes convidats en aquesta convocatòria figuren Bei Dao, Jorie Graham, Hans Magunus Enzensberger i Fabio Morábito. Un dels trets caràcterístics de la Setmana d’enguany és que, contrariant la moda de la poesia oral, la performance i un munt de formes poètiques adjetctivades, en fa una aposta clara per la poesia textual.

Eva Muñoz Culturas La Vanguardia Setmana Poesia BarcelonaEva Muñoz Culturas La Vanguardia Setmana Poesia Barcelona

← Entradas anteriores
Entradas recientes →

Posts recientes

  • En los mundos de Alicia
  • A propósito de Con, de Miriam Reyes
  • Recuperar las alas

Categorías

  • Acerca del cuerpo
  • Arte
  • Chorlitos' Place
  • Ciencia
  • Cine
  • Cultura
  • Economía y Política
  • El salón mínimo
  • Filosofía
  • La entrevista
  • Libros
  • Música
  • poesía
  • Teatro
  • TV
  • Ultramarinos
  • Una habitación propia

Meta

  • Crear cuenta
  • Iniciar sesión
  • Feed de entradas
  • Feed de comentarios
  • WordPress.com

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Eva Muñoz
    • Únete a otros 29 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Eva Muñoz
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...